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Cuba a través de una mirada surrealista

Por Maryl Celiz Diario HOY 213.237.4571 mceliz@hoyllc.com

Los Ángeles --
El Museo de Arte Latinoamericano (Molaa) inauguró recientemente una retrospectiva dedicada a la obra del artista cubano Wilfredo Lam, acompañada por las obras del joven pintor del mismo origen, Carlos Luna. La retrospectiva ofrece una oportunidad sin precedente para que el público angelino conozca a uno de los maestros del arte cubano del siglo 20.

Lam es un ejemplo de la mezcla de culturas, producto de la inmigración. Nacido en el año 1902 en Sagua La Grande, Cuba, hijo del inmigrante chino Yam Lam y Ana Serafina, de ascendencia africana, Lam emigró a Madrid para estudiar con el profesor de Salvador Dalí en el Museo de El Prado, donde luego inició una carrera como pintor de retratos. Tras involucrarse en la Guerra Civil Española, Lam se vio forzado a mudarse a París, donde forjó una amistad con Pablo Picasso y André Bretón, por lo que incursionó en los estudios del Cubismo y el Surrealismo. Pero cuando los artistas tuvieron que abandonar Francia por razones políticas, todos menos Lam ingresaron a los Estados Unidos.

“Se cree que lo que pasó fue que a Lam lo clasificaron como chino en vez de hispano, y como había una cuota específica que cumplir para ese grupo étnico, a Lam lo mandaron de vuelta a Cuba”, explica Curtis Carter, académico y curador de la exposición titulada "Wilfredo Lam en Norte América", en exhibición hasta el 31 de agosto. “Cuando Lam regresó a Cuba, después de estar bajo la influencia de Picasso y Matisse, miró seriamente a su cultura de origen. La religión afrocubana y los paisajes de su tierra le dieron una nueva explosión de creatividad. Y combinó las influencias de Cuba con las influencias surrealistas que había adquirido”.

Fue así, con el aprecio de un viajero que llega a casa luego de una odisea, que Lam creó la más famosa de sus pinturas: "La jungla". Realizada en 1943 y comprada por el Museo de Arte Moderno, la obra muestra lo que parece ser un cañaveral, figuras humanas y símbolos de la religión afrocubana -esta última herencia de su abuela materna quien era sacerdotisa- ofreciendo con esto casi un homenaje a su cultura, expresado con técnicas europeas.

“En 'La jungla' tienes una imagen del follaje natural de Cuba pintado de forma no realista más las imágenes de su gente trabajadora pero pintada como un abstracto”, explica Carter.

En "Femme Cheval", Lam celebra el poder de la mujer con una fémina con cabeza de caballo. “Este fue un símbolo que encontró en la religión afrocubana. La idea era de honrar a las mujeres y éste fue uno de los temas recurrentes de Lam, el comentar sobre el hecho de que la mujer en Cuba, y la afrocubana en específico, no recibía el mismo nivel de respeto que las mujeres de ascendencia europea. No las trataban igual que a las de descendencia española”, afirma el curador. “Por esto, en sus obras, Lam trata de mostrarlas de forma positiva”.

Carlos Luna: la nueva generación

De 39 años de edad, Luna se fue de Cuba en 1991 por falta de apoyo artístico. El joven artista es uno de las estrellas del arte contemporáneo cubano y uno de los pocos en general que siguen comprometidos con la pintura como su medio. Según Carter, Luna está muy al tanto del trabajo de Lam, con quien tiene mucho en común.

“Vienen de una herencia común. De cierta forma ambos son exiliados. Lam dejó Cuba por Europa y Luna se fue a México y luego Miami pero tiene sus raíces bien firmemente plantadas en la cultura cubana".

GUÍA

Cuándo: Hasta el 31 de agosto

Dónde: Museo de Arte Latinoamericano, 628 Alamitos Avenue, Long Beach

Admisión: Gratuita

Información: 562-437-1689