Amenaza de huelga crea suspenso en Hollywood
25 de junio, 2008
Universal Pictures se apresta para el rodaje de varias películas grandes en los próximos meses. Está prevista la variante del director Ridley Scott sobre la leyenda de Robin Hood, titulada " Nottingham, protagonizada por Russell Crowe, cuya producción está programada para comenzar en agosto. Y el cineasta Judd Apatow ya tiene enfocado su lente sobre los comediantes de escenario para filmar "Funny People con la actuación de Adam Sandler, Seth Rogen, Eric Bana, Leslie Mann y Jonah Hill, prevista para rodarse en septiembre.
Pero estas películas y otras más pudieran descarrilarse si los actores y los estudios no pueden negociar un nuevo contrato para fines de mes, cuando caduque el actual pacto del Gremio de Actores de la Pantalla (SAG, por sus siglas en inglés). A pesar de varias semanas de negociaciones, hay un pesimismo rampante que corre por todo Hollywood de que las partes tal vez no resuelvan sus apreciables diferencias en un corto plazo.
Si no llegaran a un arreglo, los actores tendrían la opción de irse a la huelga a principios del mes entrante, o trabajar sin tener un contrato. Los estudios, por su parte, podrían forzar un cierre e impedir que los miembros de SAG trabajen en películas y programas de hora pico en TV. Aunque la opción del cierre -total o parcial- ha sido mencionada por algunos ejecutivos de los estudios, ese paso estaría considerado como algo drástico.
En previsión de una posible huelga de actores, los estudios modificaron sus itinerarios de producción el año pasado para que la mayoría de las películas concluyan su rodaje a más tardar el 30 de junio. También suspendieron virtualmente la luz verde a las nuevas películas, causando así una aguda ralentización en la producción -una huelga de facto- que pudiera extenderse durante meses.
"Ahorita estamos en una especie de tierra de nadie, dijo Patrick Whitesell, un socio de la agencia de talentos Endeavor. "Cuando estás tratando de planear tu próxima jugada con tus clientes, estás esposado porque es tan poco lo que se está haciendo.
Entre los clientes de Whitesell se encuentra Christian Bale, que ya anuncia la cuarta edición de la franquicia de ciencia ficción "Terminator". En caso de huelga, ésta obra sería una de más de media docena de producciones actualmente en curso que se verían paralizadas. Estarían incluidas las continuaciones de éxitos tales como Noche en el museo; Transformers; la continuación del "Código Da Vinci", "Angels and Demons" y una versión cinematográfica del serial del Canal Disney " Hannah Montana.
Contingencias y dispensas
Los estudios tienen planes de contingencia para una huelga que les permitiría a los cineastas continuar algún trabajo en películas, por ejemplo, completar efectos especiales que no requieran el uso de actores. Pero parar la producción por un período de tiempo prolongado sería costoso para los estudios y una nota discordante para los cientos de actores, miembros de las cuadrillas y técnicos de posproducción, quienes se verían súbitamente ociosos.
Imagine Entertainment y Universal Pictures están contando con poder comenzar su producción de casi $150 millones en "Nottingham" a principios de agosto en Gran Bretaña. Una demora pudiera estropear los planes de filmar la caída de hojas en el mítico Bosque de Sherwood in situ. No obstante, no toda la producción de obras de cine se pararía en caso de una huelga.
SAG ha otorgado dispensas que permitirían continuar el rodaje de más de 350 películas producidas independientemente, tales como el drama "Shrink, protagonizada por Kevin Spacey en el papel de sicoanalista marihuanero, y "A Good Old Fashioned Orgy, una comedia romántica producida por Endgame Entertainment.
Si llegara a darse, la huelga no tendría lugar hasta después del 8 de julio, cuando un sindicato de actores más pequeño, la Federación Estadounidense de Actores de Televisión y Radio (AFTRA), anunciará los resultados de la votación de sus miembros sobre su recientemente negociado contrato.
SAG lleva una campaña a largo plazo para derrotar ese acuerdo, planteando que socava las metas negociadoras del gremio. Sin embargo, los esfuerzos de SAG sufrieron un revés durante el fin de semana, cuando unos 250 actores, entre ellos Tom Hanks, firmaron una carta apoyando el acuerdo de AFTRA.
Aunque una huelga de actores golpearía con más fuerza a los largometrajes, también interferiría con el sector de la TV. La televisión es la que más producción conlleva en Los Ángeles, empleando a miles de personas. La huelga de escritores forzó el cierre de muchos programas exitosos, cuyos ratings no se han recuperado desde que volvieron al aire.
La retirada por parte de los actores comenzaría en el momento en que la mayoría de los programas de TV estarían preparándose para producir los episodios de la nueva temporada de otoño, posiblemente demorando el comienzo de la misma. En los próximos dos meses, series tales como "Grey's Anatomy, "Lost" y "The Office" tienen previsto reanudar el rodaje.
Pero estas películas y otras más pudieran descarrilarse si los actores y los estudios no pueden negociar un nuevo contrato para fines de mes, cuando caduque el actual pacto del Gremio de Actores de la Pantalla (SAG, por sus siglas en inglés). A pesar de varias semanas de negociaciones, hay un pesimismo rampante que corre por todo Hollywood de que las partes tal vez no resuelvan sus apreciables diferencias en un corto plazo.
Si no llegaran a un arreglo, los actores tendrían la opción de irse a la huelga a principios del mes entrante, o trabajar sin tener un contrato. Los estudios, por su parte, podrían forzar un cierre e impedir que los miembros de SAG trabajen en películas y programas de hora pico en TV. Aunque la opción del cierre -total o parcial- ha sido mencionada por algunos ejecutivos de los estudios, ese paso estaría considerado como algo drástico.
En previsión de una posible huelga de actores, los estudios modificaron sus itinerarios de producción el año pasado para que la mayoría de las películas concluyan su rodaje a más tardar el 30 de junio. También suspendieron virtualmente la luz verde a las nuevas películas, causando así una aguda ralentización en la producción -una huelga de facto- que pudiera extenderse durante meses.
"Ahorita estamos en una especie de tierra de nadie, dijo Patrick Whitesell, un socio de la agencia de talentos Endeavor. "Cuando estás tratando de planear tu próxima jugada con tus clientes, estás esposado porque es tan poco lo que se está haciendo.
Entre los clientes de Whitesell se encuentra Christian Bale, que ya anuncia la cuarta edición de la franquicia de ciencia ficción "Terminator". En caso de huelga, ésta obra sería una de más de media docena de producciones actualmente en curso que se verían paralizadas. Estarían incluidas las continuaciones de éxitos tales como Noche en el museo; Transformers; la continuación del "Código Da Vinci", "Angels and Demons" y una versión cinematográfica del serial del Canal Disney " Hannah Montana.
Contingencias y dispensas
Los estudios tienen planes de contingencia para una huelga que les permitiría a los cineastas continuar algún trabajo en películas, por ejemplo, completar efectos especiales que no requieran el uso de actores. Pero parar la producción por un período de tiempo prolongado sería costoso para los estudios y una nota discordante para los cientos de actores, miembros de las cuadrillas y técnicos de posproducción, quienes se verían súbitamente ociosos.
Imagine Entertainment y Universal Pictures están contando con poder comenzar su producción de casi $150 millones en "Nottingham" a principios de agosto en Gran Bretaña. Una demora pudiera estropear los planes de filmar la caída de hojas en el mítico Bosque de Sherwood in situ. No obstante, no toda la producción de obras de cine se pararía en caso de una huelga.
SAG ha otorgado dispensas que permitirían continuar el rodaje de más de 350 películas producidas independientemente, tales como el drama "Shrink, protagonizada por Kevin Spacey en el papel de sicoanalista marihuanero, y "A Good Old Fashioned Orgy, una comedia romántica producida por Endgame Entertainment.
Si llegara a darse, la huelga no tendría lugar hasta después del 8 de julio, cuando un sindicato de actores más pequeño, la Federación Estadounidense de Actores de Televisión y Radio (AFTRA), anunciará los resultados de la votación de sus miembros sobre su recientemente negociado contrato.
SAG lleva una campaña a largo plazo para derrotar ese acuerdo, planteando que socava las metas negociadoras del gremio. Sin embargo, los esfuerzos de SAG sufrieron un revés durante el fin de semana, cuando unos 250 actores, entre ellos Tom Hanks, firmaron una carta apoyando el acuerdo de AFTRA.
Aunque una huelga de actores golpearía con más fuerza a los largometrajes, también interferiría con el sector de la TV. La televisión es la que más producción conlleva en Los Ángeles, empleando a miles de personas. La huelga de escritores forzó el cierre de muchos programas exitosos, cuyos ratings no se han recuperado desde que volvieron al aire.
La retirada por parte de los actores comenzaría en el momento en que la mayoría de los programas de TV estarían preparándose para producir los episodios de la nueva temporada de otoño, posiblemente demorando el comienzo de la misma. En los próximos dos meses, series tales como "Grey's Anatomy, "Lost" y "The Office" tienen previsto reanudar el rodaje.
