FIDH denuncia abusos contra sin papeles entre frontera sur de México y EEUU
11 de marzo, 2008
La Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH) presentará mañana al Gobierno mexicano en una audiencia de la Comisión Interamericana un informe en el que denuncia abusos contra inmigrantes indocumentados en México y Estados Unidos.
Se trata de los abusos sufridos en el periplo que "los migrantes indocumentados emprenden desde la frontera sur de México (con Centroamérica) hasta los Estados de Arizona y Texas", en EEUU, indicó hoy la organización, con sede en París, en un comunicado.
La FIDH "deplora" que tanto EEUU como México "mantengan una posición incoherente y atentatoria a los derechos humanos en sus políticas nacionales de reducción de los flujos migratorios".
Estas políticas -añaden- se han traducido en "legislaciones criminalizadoras y represivas" que vulneran, entre otros, el derecho de los inmigrantes indocumentados a un debido proceso.
Con respecto a EEUU, la FIDH ha identificado "numerosas violaciones flagrantes" de los derechos humanos de los migrantes al cruzar la frontera, al ser interceptados, detenidos y deportados.
Y denuncia como "discriminatoria" la existencia en el derecho penal de la "doble pena sistemática" para los inmigrantes.
En cuanto al tránsito en México, "se producen extorsiones frecuentemente acompañadas por amenazas, golpes, hostigamiento sexual o violaciones y secuestros" tanto por parte de las fuerzas públicas mexicanas como de los traficantes de inmigrantes, añade al denunciar una situación de "impunidad casi total en un contexto de corrupción enorme".
En cuanto a EEUU, la FIDH considera una "grave e inaceptable violación del derecho a la vida" la política estadounidense de "prevención por la disuasión" que consiste en llevar a los inmigrantes a cruzar por las zonas más peligrosas "con el objetivo explícito" de que "las numerosas muertes" disuadan a otros.
Acusa a los agentes de la policía fronteriza estadounidense de recurrir al "hostigamiento" y a una demostración "desenfrenada" de la fuerza "letal" contra quienes cruzan ilegalmente, y considera "alarmante" el nivel de "discriminación racial" contra los latinos que viven en EEUU cerca de la frontera.
Para la FIDH, tanto México como EEUU deben aceptar el "fracaso" de las políticas actuales e iniciar una "profunda reforma de la legislación" sobre la inmigración.
Una reforma que ya no criminalice a los inmigrantes indocumentados, que combata "seriamente" la impunidad de actos de corrupción y violencia, elimine la detención sistemática de los sin papeles y cree un derecho de apelación "efectivo" contra las deportaciones.
Esa nueva política también deberá tener una "perspectiva de desarrollo humano", sea en los países de origen de inmigrantes, en las rutas migratorias o en los países de acogida, afirma.
La FIDH, que hace una serie de recomendaciones a México y EEUU, tilda de "colosal" el coste de las operaciones de represión y control fronterizo.
Tras señalar que se calculan en unos 30.000 millones de dólares el monto gastado desde 1994 por el Gobierno de EEUU para "asegurar" su frontera con México, afirma que ese dinero podría ser invertido en proyectos de desarrollo.
Se trata de los abusos sufridos en el periplo que "los migrantes indocumentados emprenden desde la frontera sur de México (con Centroamérica) hasta los Estados de Arizona y Texas", en EEUU, indicó hoy la organización, con sede en París, en un comunicado.
La FIDH "deplora" que tanto EEUU como México "mantengan una posición incoherente y atentatoria a los derechos humanos en sus políticas nacionales de reducción de los flujos migratorios".
Estas políticas -añaden- se han traducido en "legislaciones criminalizadoras y represivas" que vulneran, entre otros, el derecho de los inmigrantes indocumentados a un debido proceso.
Con respecto a EEUU, la FIDH ha identificado "numerosas violaciones flagrantes" de los derechos humanos de los migrantes al cruzar la frontera, al ser interceptados, detenidos y deportados.
Y denuncia como "discriminatoria" la existencia en el derecho penal de la "doble pena sistemática" para los inmigrantes.
En cuanto al tránsito en México, "se producen extorsiones frecuentemente acompañadas por amenazas, golpes, hostigamiento sexual o violaciones y secuestros" tanto por parte de las fuerzas públicas mexicanas como de los traficantes de inmigrantes, añade al denunciar una situación de "impunidad casi total en un contexto de corrupción enorme".
En cuanto a EEUU, la FIDH considera una "grave e inaceptable violación del derecho a la vida" la política estadounidense de "prevención por la disuasión" que consiste en llevar a los inmigrantes a cruzar por las zonas más peligrosas "con el objetivo explícito" de que "las numerosas muertes" disuadan a otros.
Acusa a los agentes de la policía fronteriza estadounidense de recurrir al "hostigamiento" y a una demostración "desenfrenada" de la fuerza "letal" contra quienes cruzan ilegalmente, y considera "alarmante" el nivel de "discriminación racial" contra los latinos que viven en EEUU cerca de la frontera.
Para la FIDH, tanto México como EEUU deben aceptar el "fracaso" de las políticas actuales e iniciar una "profunda reforma de la legislación" sobre la inmigración.
Una reforma que ya no criminalice a los inmigrantes indocumentados, que combata "seriamente" la impunidad de actos de corrupción y violencia, elimine la detención sistemática de los sin papeles y cree un derecho de apelación "efectivo" contra las deportaciones.
Esa nueva política también deberá tener una "perspectiva de desarrollo humano", sea en los países de origen de inmigrantes, en las rutas migratorias o en los países de acogida, afirma.
La FIDH, que hace una serie de recomendaciones a México y EEUU, tilda de "colosal" el coste de las operaciones de represión y control fronterizo.
Tras señalar que se calculan en unos 30.000 millones de dólares el monto gastado desde 1994 por el Gobierno de EEUU para "asegurar" su frontera con México, afirma que ese dinero podría ser invertido en proyectos de desarrollo.
