La tacita de plata de México
2 de mayo, 2008
Orgullosamente, los poblanos afirman que su capital, Puebla, es la tacita de plata de México, es decir lo más valioso.
"Porque cuando visitas la casa de las abuelitas, la tacita de plata es la que se pule, la que se cuida, lo que más vale, y la familia se siente orgullosa de esa tacita", explica la doctora en arquitectura Yolanda Ríos, Directora General de Conservación del gobierno poblano.
Según los historiadores, Puebla tiene un trazo arquitectónico perfecto que sirvió de modelo para muchas otras ciudades de América "Y es que no hay nada como Puebla. Cuando estás allá, sobre todo en el centro, para donde voltees a ver hay un edificio valioso", afirma María Asunción Cárdenas, de 56 años, quien tiene viviendo en Los Ángeles 23 años.
Cárdenas dice que incluso muchos poblanos comentan que se respira y huele diferente esa ciudad en comparación con otras de México. "Creo que de las cosas que de verdad extraño es el repicar de las campanas los domingos. Es un sonido que me es muy familiar y cuando voy me parece que eso no pasa más que en Puebla".
"Más que el olor o el sonido de los campanas, es como un ambiente místico, porque Puebla tiene 68 edificios religiosos históricos del virreinato, catalogados (1531-1821 en el caso de Puebla), documentados y bien identificados que han hecho a esta ciudad Patrimonio de la Humanidad, según declaración de la Unesco", dice la arquitecta Ríos. "Creo que son edificios de alta religiosidad, porque aunque los españoles trajeron su religión, el indígena de acá tenía sus propios dioses, su religiosidad, y sólo fue un traslado de fe".
Puebla posee, de acuerdo al Instituto Nacional de Antropología e Historia de México, 3 mil edificios históricos de valor incalculable por lo que el gobierno de ese estado ha desarrollado una intensa campaña a fin de que se cuiden. "Y estamos cuidándolos en todo el estado", dice Ríos
"Los poblanos sí tienen esa cultura de cuidar su patrimonio, pero muchas veces no saben cómo hacerlo y esta es una ciudad viva, en crecimiento, muy turística, por ello es importante que recuerden que el edificio es valioso", explica la arquitecta Ríos.
Ella afirma que cada edificio histórico valioso tiene una placa donde se habla de la historia del mismo. "Aunque desgraciadamente los edificios son privados y el gobierno puede normar sobre ellos pero no puede actuar sobre ellos, porque muchas veces la conservación depende de sus dueños", detalla la funcionaria.
Dentro de estos 68 edificios históricos del centro poblano, la arquitecta Ríos asegura que la catedral, la actual Casa de Gobierno que se llama Casa Aguayo, y la capilla de Nuestra Virgen del Rosario, que se encuentra dentro de la Iglesia de Santo Domingo, son de los más valiosos.
"Esta capilla de la Asunción es única no sólo por ser un icono histórico del siglo XVII sino porque tiene un trabajo de yesería; así se le llama aunque en realidad es argamasa, de lo más valioso, y está acompañada de 6 lienzos de 3 por 3 del pintor José Rodríguez Carnero donde se pinta el nacimiento de Cristo con la Virgen siempre presente", relata.
La Casa Aguayo, dice Ríos, tiene como valor histórico el que en ese edificio pernoctó varias veces el general Ignacio Zaragoza, héroe de la Batalla de Puebla, y además la historia dice que antes fue un mesón y antes la casa de un capitán.
"Por eso nos sentimos orgullosos de Puebla, porque de verdad es única y el valor arquitectónico de esta ciudad no tiene comparación", asegura Ríos.
"No sé si los edificios sean valiosos, pero de que son bonitos, lo son. De verdad no hay nada como Puebla, y sí, para México es como una valiosa tacita de plata", dice Cárdenas.
"Porque cuando visitas la casa de las abuelitas, la tacita de plata es la que se pule, la que se cuida, lo que más vale, y la familia se siente orgullosa de esa tacita", explica la doctora en arquitectura Yolanda Ríos, Directora General de Conservación del gobierno poblano.
Según los historiadores, Puebla tiene un trazo arquitectónico perfecto que sirvió de modelo para muchas otras ciudades de América "Y es que no hay nada como Puebla. Cuando estás allá, sobre todo en el centro, para donde voltees a ver hay un edificio valioso", afirma María Asunción Cárdenas, de 56 años, quien tiene viviendo en Los Ángeles 23 años.
Cárdenas dice que incluso muchos poblanos comentan que se respira y huele diferente esa ciudad en comparación con otras de México. "Creo que de las cosas que de verdad extraño es el repicar de las campanas los domingos. Es un sonido que me es muy familiar y cuando voy me parece que eso no pasa más que en Puebla".
"Más que el olor o el sonido de los campanas, es como un ambiente místico, porque Puebla tiene 68 edificios religiosos históricos del virreinato, catalogados (1531-1821 en el caso de Puebla), documentados y bien identificados que han hecho a esta ciudad Patrimonio de la Humanidad, según declaración de la Unesco", dice la arquitecta Ríos. "Creo que son edificios de alta religiosidad, porque aunque los españoles trajeron su religión, el indígena de acá tenía sus propios dioses, su religiosidad, y sólo fue un traslado de fe".
Puebla posee, de acuerdo al Instituto Nacional de Antropología e Historia de México, 3 mil edificios históricos de valor incalculable por lo que el gobierno de ese estado ha desarrollado una intensa campaña a fin de que se cuiden. "Y estamos cuidándolos en todo el estado", dice Ríos
"Los poblanos sí tienen esa cultura de cuidar su patrimonio, pero muchas veces no saben cómo hacerlo y esta es una ciudad viva, en crecimiento, muy turística, por ello es importante que recuerden que el edificio es valioso", explica la arquitecta Ríos.
Ella afirma que cada edificio histórico valioso tiene una placa donde se habla de la historia del mismo. "Aunque desgraciadamente los edificios son privados y el gobierno puede normar sobre ellos pero no puede actuar sobre ellos, porque muchas veces la conservación depende de sus dueños", detalla la funcionaria.
Dentro de estos 68 edificios históricos del centro poblano, la arquitecta Ríos asegura que la catedral, la actual Casa de Gobierno que se llama Casa Aguayo, y la capilla de Nuestra Virgen del Rosario, que se encuentra dentro de la Iglesia de Santo Domingo, son de los más valiosos.
"Esta capilla de la Asunción es única no sólo por ser un icono histórico del siglo XVII sino porque tiene un trabajo de yesería; así se le llama aunque en realidad es argamasa, de lo más valioso, y está acompañada de 6 lienzos de 3 por 3 del pintor José Rodríguez Carnero donde se pinta el nacimiento de Cristo con la Virgen siempre presente", relata.
La Casa Aguayo, dice Ríos, tiene como valor histórico el que en ese edificio pernoctó varias veces el general Ignacio Zaragoza, héroe de la Batalla de Puebla, y además la historia dice que antes fue un mesón y antes la casa de un capitán.
"Por eso nos sentimos orgullosos de Puebla, porque de verdad es única y el valor arquitectónico de esta ciudad no tiene comparación", asegura Ríos.
"No sé si los edificios sean valiosos, pero de que son bonitos, lo son. De verdad no hay nada como Puebla, y sí, para México es como una valiosa tacita de plata", dice Cárdenas.
