Esto todavía no termina: vice superintendente
12 de junio, 2008
Esta semana, funcionarios del Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD) anunciaron reducciones de hasta 402.5 millones de dólares en su presupuesto anual. Dicha noticia se traduce en el despido de 507 trabajadores administrativos, ciertos ajustes en los beneficios de los empleados y eventuales incrementos en el número de alumnos por aula. Dichos recortes son el resultado del último presupuesto estatal propuesto por el gobernador Arnold Schwarzenegger, el que no toma en cuenta un aumento en el costo de vida y obvia ciertos programas, según críticos. Por este motivo, las autoridades educativas dicen estar haciendo malabares para reducir el efecto negativo y ayer Ramon Cortines, vice superintendente del LAUSD, dijo a HOY que se esperan más malas noticias.
¿De las personas que están siendo despedidas, también habrá maestros?
Hay algunos maestros que trabajan a medio tiempo y que no cuentan con credenciales regulares. Ellos también serán afectados, pero son pocos, no tengo el dato exacto.
¿Cómo va a afectar el Distrito Escolar?
Cada vez que despides empleados, sean certificados o no, se afecta al sistema y a quienes trabajan en él. Si yo pierdo mi trabajo y tú, además de ser mi colega eres mi amiga, eso te afectará y también a todos al mi alrededor. Debo sacar 4 millones de dólares de algún lado sólo para mantener el número de custodios que tenemos ahora. Lo peor del caso es que pese a tener ya un presupuesto tentativo, todavía deben haber más recortes. Esto todavía no termina.
¿Más despidos, más recortes de programas?
Así es.
Usted menciona a los empleados que serán afectados, ¿qué hay de los estudiantes?
Creo que hay servicios que son esenciales. Por ejemplo, tenemos más de 100 asistentes de instrucción en distintos planteles educativos. Ellos asisten a los maestros y sin ellos los estudiantes no recibirán el tipo de ayuda que necesitan. Sin duda, los recortes afectan a todos, sean padres de familia, la comunidad, maestros o administradores. Lo que debemos entender es que estamos atravesando una fuerte crisis económica y no sólo se está viendo en las gasolineras, en los supermercados o en los embargos de viviendas, ahora está en nuestras escuelas. Y yo estoy preocupado, quiero asegurarme de que nuestros muchachos estén seguros y a salvo. Los padres dependen de nosotros para que eso se de. Cada vez que hay un problema en la economía, el crimen se incrementa y eso afecta a las comunidades y por ende, a las escuelas.
¿Cómo se está preparando el LAUSD para lidiar con esto?
No estoy seguro.
¿Pero están viendo opciones?
Hemos hablado de eso, estamos hablando de eso. Por ejemplo, estamos viendo cómo conseguir dinero para uniformes, para la seguridad en los campus de preparatorias y escuelas intermedias. El problema es que si quitas dinero para eso debes quitarle a otro rubro. No contamos con dinero extra para hacer todo lo que queremos hacer. Por eso no es una situación nada fácil.
El año pasado se habló mucho sobre reducir la tasa de deserción escolar...
La situación económica que estamos atravesando alimenta esa deserción. Luego los jóvenes te van a decir que cometen crímenes o que se comprometen a conseguir dinero o cosas... es un círculo vicioso.
Entonces, con todos estos recortes, ¿cumplirán la meta de reducir la deserción escolar?
No permitiremos que el problema de la deserción escolar deje de ser una prioridad debido a esta crisis y a los recortes. Debemos mantenerla así. Y no sólo se trata de las escuelas, sino de la calidad de vida en sus comunidades.
¿De las personas que están siendo despedidas, también habrá maestros?
Hay algunos maestros que trabajan a medio tiempo y que no cuentan con credenciales regulares. Ellos también serán afectados, pero son pocos, no tengo el dato exacto.
¿Cómo va a afectar el Distrito Escolar?
Cada vez que despides empleados, sean certificados o no, se afecta al sistema y a quienes trabajan en él. Si yo pierdo mi trabajo y tú, además de ser mi colega eres mi amiga, eso te afectará y también a todos al mi alrededor. Debo sacar 4 millones de dólares de algún lado sólo para mantener el número de custodios que tenemos ahora. Lo peor del caso es que pese a tener ya un presupuesto tentativo, todavía deben haber más recortes. Esto todavía no termina.
¿Más despidos, más recortes de programas?
Así es.
Usted menciona a los empleados que serán afectados, ¿qué hay de los estudiantes?
Creo que hay servicios que son esenciales. Por ejemplo, tenemos más de 100 asistentes de instrucción en distintos planteles educativos. Ellos asisten a los maestros y sin ellos los estudiantes no recibirán el tipo de ayuda que necesitan. Sin duda, los recortes afectan a todos, sean padres de familia, la comunidad, maestros o administradores. Lo que debemos entender es que estamos atravesando una fuerte crisis económica y no sólo se está viendo en las gasolineras, en los supermercados o en los embargos de viviendas, ahora está en nuestras escuelas. Y yo estoy preocupado, quiero asegurarme de que nuestros muchachos estén seguros y a salvo. Los padres dependen de nosotros para que eso se de. Cada vez que hay un problema en la economía, el crimen se incrementa y eso afecta a las comunidades y por ende, a las escuelas.
¿Cómo se está preparando el LAUSD para lidiar con esto?
No estoy seguro.
¿Pero están viendo opciones?
Hemos hablado de eso, estamos hablando de eso. Por ejemplo, estamos viendo cómo conseguir dinero para uniformes, para la seguridad en los campus de preparatorias y escuelas intermedias. El problema es que si quitas dinero para eso debes quitarle a otro rubro. No contamos con dinero extra para hacer todo lo que queremos hacer. Por eso no es una situación nada fácil.
El año pasado se habló mucho sobre reducir la tasa de deserción escolar...
La situación económica que estamos atravesando alimenta esa deserción. Luego los jóvenes te van a decir que cometen crímenes o que se comprometen a conseguir dinero o cosas... es un círculo vicioso.
Entonces, con todos estos recortes, ¿cumplirán la meta de reducir la deserción escolar?
No permitiremos que el problema de la deserción escolar deje de ser una prioridad debido a esta crisis y a los recortes. Debemos mantenerla así. Y no sólo se trata de las escuelas, sino de la calidad de vida en sus comunidades.
