Critican detenciones de indocumentados que regresan a México
12 de mayo, 2008
El activista de derechos humanos de San Diego, Enrique Morones, criticó el arresto y deportación de indocumentados que están a punto de retornar a México, en operaciones sorpresivas de las autoridades en la garita de San Ysidro.
"Es una medida contraproducente, porque los migrantes que ya quieren regresar a sus hogares están viendo este mensaje de que es
peligroso marcharse de Estados Unidos, y que para no correr riesgos es preferible quedarse aquí", dijo Morones a Notimex.
El activista, director del grupo Ángeles de la Frontera, consideró que sea cual sea la razón de los operativos, "contradicen la demanda de la Administración del presidente George W. Bush de que los indocumentados se vayan a sus casas".
Morones confió en que habrá una respuesta de grupos legales y de derechos humanos, pues "aunque los agentes digan que buscan armas o contrabando, obviamente incurren en discriminación".
"Al detener conductores con familias de consumidores mexicanos, al subirse a camiones públicos que sólo usan los mexicanos y los
estadounidenses latinos que van a México, hacen lo que legalmente se llama perfil racial", agregó el activista.
Morones cuestionó por qué este tipo de operativos, que se iniciaron a finales de abril, "no van y los hacen en la frontera con Canadá, o en los aeropuertos cuando ya se va la gente, o en los puertos (marítimos) del país".
La oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) confirmó en San Diego la realización de estos operativos sorpresa, en ocasiones con apoyo de policías locales, a miles de vehículos que diariamente cruzan entre California y Tijuana por la "Puerta México".
La CBP, que estima que por esa garita cruzan hasta 50 mil vehículos a diario hacia territorio mexicano, se abstuvo de informar
del número de detenidos o de artículos decomisados. Los indocumentados detenidos de esta forma son procesados y
deportados, se les fincan antecedentes penales en Estados Unidos y, de regresar, enfrentan cargos federales por reincidencia.
El vocero del consulado de México en San Diego, Alberto Lozano, precisó que en cuanto se iniciaron estos operativos, la representación diplomática solicitó información, en una carta al director regional de la CBP, Gurdit Dillon.
"Mandamos una carta para preguntar si habían mexicanos afectados, y para preguntar cuáles son las condiciones de los
mexicanos que fueran afectados, pero todavía no han contestado", dijo Lozano.
"Es una medida contraproducente, porque los migrantes que ya quieren regresar a sus hogares están viendo este mensaje de que es
peligroso marcharse de Estados Unidos, y que para no correr riesgos es preferible quedarse aquí", dijo Morones a Notimex.
El activista, director del grupo Ángeles de la Frontera, consideró que sea cual sea la razón de los operativos, "contradicen la demanda de la Administración del presidente George W. Bush de que los indocumentados se vayan a sus casas".
Morones confió en que habrá una respuesta de grupos legales y de derechos humanos, pues "aunque los agentes digan que buscan armas o contrabando, obviamente incurren en discriminación".
"Al detener conductores con familias de consumidores mexicanos, al subirse a camiones públicos que sólo usan los mexicanos y los
estadounidenses latinos que van a México, hacen lo que legalmente se llama perfil racial", agregó el activista.
Morones cuestionó por qué este tipo de operativos, que se iniciaron a finales de abril, "no van y los hacen en la frontera con Canadá, o en los aeropuertos cuando ya se va la gente, o en los puertos (marítimos) del país".
La oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) confirmó en San Diego la realización de estos operativos sorpresa, en ocasiones con apoyo de policías locales, a miles de vehículos que diariamente cruzan entre California y Tijuana por la "Puerta México".
La CBP, que estima que por esa garita cruzan hasta 50 mil vehículos a diario hacia territorio mexicano, se abstuvo de informar
del número de detenidos o de artículos decomisados. Los indocumentados detenidos de esta forma son procesados y
deportados, se les fincan antecedentes penales en Estados Unidos y, de regresar, enfrentan cargos federales por reincidencia.
El vocero del consulado de México en San Diego, Alberto Lozano, precisó que en cuanto se iniciaron estos operativos, la representación diplomática solicitó información, en una carta al director regional de la CBP, Gurdit Dillon.
"Mandamos una carta para preguntar si habían mexicanos afectados, y para preguntar cuáles son las condiciones de los
mexicanos que fueran afectados, pero todavía no han contestado", dijo Lozano.
