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A pesar de los golpes, volverán a marchar

Por Francisco Castro Diario HOY 213.237.4580 fcastro@hoyllc.com

Los Ángeles --
Las lesiones físicas han sanado en su mayor parte, pero los recuerdos de ese día - dijeron - aún están presentes en sus memorias. Pero igual, varias de las personas que resultaron lesionadas en los disturbios del año pasado en el Parque MacArthur volverán a marchar el 1 de mayo, en pos de una reforma migratoria.

“El sentido común te dice que no [marchas], por lo que pasó”, dijo Pedro Reyes, un mexicano de 36 años que aseguró haber recibidlo un macanazo por parte de un agente del Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD) durante la protesta de hace un año.

Reyes afirmó que el golpe lo lanzó a siete pies de distancia, empeorándole un problema que tenía en la espalda, resultado de un accidente que había tenido un mes antes de los disturbios en el MacArthur. Aseveró además que el golpe le descontroló su diabetes

“Pasaron varios meses que no podía acostarme de espaldas y no podía dormir”, dijo Reyes, quien ha demandado al LAPD por uso excesivo de fuerza y violación a sus derechos civiles.

“Creo que es importante salir otra vez [a manifestarse]. Estamos hablando de la lucha de nuestro pueblo, que es la lucha por la dignidad”, expresó.

De igual manera opina Martín Mena, de 19 años que también planea participar en una de las marchas este jueves, 1 de mayo.

“A pesar de lo que paso el año pasado, yo si voy a regresar. Espero que no vuelva a ocurrir. Después que el LAPD salió y tomó responsabilidad por lo que hizo, no veo porque deba suceder otra vez”, expresó Mena.

Mena dijo que aún recuerda el “pop” que hizo una bala de goma disparada por un policía al impactar su brazo derecho. “Estaba en shock y me di la vuelta y sentí otro golpe en mi codo izquierdo, luego me eche a correr para buscar un lugar seguro”, dijo.

Señaló que las lesiones le valieron una noche en el hospital, con gastos de alrededor de 600 dólares, y varias sesiones de terapia física. “No podía levantar nada y casi no podía agarrar nada con mi mano derecha por un mes”, relató el estudiante del Colegio Comunitario de Pasadena. “Creo que quizá tenga daños permanentes en mi codo porque cada vez que me recargo en él siento un dolor muy fuerte”.

Mena, quien es representado por el abogado Jaime Segall-Gutierrez en una demanda contra el LAPD, dijo que cree que es importante salir a manifestarse, especialmente por lo que pasó el año pasado. “Es como decirles [a la policía], 'aún estamos aquí'”, dijo.

Ir o no ir

Por su parte, Sofía González, una mexicana de 40 años que también dijo que resultó lesionada el año pasado, aún no sabe si participará.

“Yo si tengo un poco de miedo. El miedo esta presente de que va suceder lo mismo. Pero al mismo tiempo, como indocumentados, nos sentimos con esa responsabilidad de salir y pedir una reforma”, dijo González.

González, que también ha presentado una demanda contra el LAPD, afirmó que recibió un golpe en la mejilla izquierda cuando rebotó un bala de goma que fue disparada por la policía. Ella dijo que desconfía aun más de la policía, después de enterarse que algunos de los agentes involucrados los disturbios del año pasada podrían tomar parte en la vigilancia de las marchas de este año.

“¿Cómo es posible que no los hayan enjuiciados y sacado de la policía?. No son personas confiables para nuestra comunidad”, dijo. “Todavía estoy en tratamiento psicológico. Es algo que no se olvida”, relató.

En el mismo dilema se encuentra Ruth Allón, una mexicana de 51 años que, afirmó, sufrió lesiones en su rodilla durante los disturbios que ahora la fuerzan a caminar con la ayuda de una andadera.

“La verdad, yo quisiera ir, pero tengo miedo”, dijo. “Mi nieto también le tiene mucho miedo a los policías y yo también. No puedo caminar y no puedo arriesgar a mis nietos a que les pase algo otra vez”.

Allón relató que durante su primera participación en una marcha de este tipo, a la cual asistió junto con su hija Luz Verónica y sus nietos de 13 y 15 años, fue víctima de los golpes de la policía sin ninguna razón.

“Me aventaron. Se me cayó un pedacito de carne de mi rodilla derecha y hasta se abrió el pantalón. Tenía mucha sangre”, dijo. “Yo sé que no todos [los policías] son así, pero ya nos quedó el miedo”, dijo.

Gladys Limón, abogada del Fondo Mexicoamericano para la Defensa Legal y la Educación (MALDEF), que está representando casos como el de Allón, dijo que ellos estarán presentes en la marcha como observadores y para responder a cualquier problema que se suscite. Dijo que también planean estar ahí para apoyar la valentía de aquellos que, aunque fueron lesionados, regresarán otra vez a las calles.

“Ellos sienten que lo que pasó el año pasado no puede derrotar sus esfuerzos para pedir por los derechos de los migrantes”, dijo Limón. “Los demandantes que van a participar este año lo están haciendo con mucho valor y valentía y esperanza para el futuro”.