hoyinternet.com
De costa a costa y de frontera a frontera
Por Lucía González Diario HOY 213-237-4434 lstanford@jhoyllc.com
Los Ángeles -- A lo largo de casi 10 años de trabajo, Alberto Vázquez no ha tenido más que una sola idea: ayudar a los niños hispanos del Este de Los Ángeles a encontrar en la danza un camino para acercarse a sus raíces, aprender de su cultura y mantenerse ocupados en actividades de provecho.

"Ha sido difícil, pero muy satisfactorio, porque he visto muchas niñas crecer sanamente, convertirse en mujeres de provecho y me da gusto que la danza las haya ayudado", dice el maestro de baile folclórico egresado de Bellas Artes en México.

Con mucha perseverancia y muy poca ayuda, Vázquez ha logrado mantener a flote la Casa de la Cultura de México, cuyo principal objetivo es difundir las diversas manifestaciones artísticas de ese país. "Lo primero fue crear un ballet que ha funcionado muy bien y que se presenta en diferentes eventos de Los Ángeles", dice.

Ahora también tienen un programa de televisión en un canal de cable de Clear Channel y está por iniciar un programa de radio. Pero nada ha sido gratis. Para lograrlo, durante 10 años Vázquez no ha cejado en su empeño de mantener las clases del Ballet Etehecatl tres veces por semana en dos diferentes sitios, y pagar de su bolsillo el vestuario que utilizan en las presentaciones y que de acuerdo a sus cálculos sobrepasa los 250 mil dólares de inversión.

"Estas clases intentamos que sean muy completas, porque les enseñamos danza de las diferentes regiones de México, de costa a costa y de frontera a frontera", explica Vázquez quien afirma que actualmente tiene 26 niñas inscritas en el Ballet.

Los martes por la noche, el Ballet ensaya en la Iglesia Santa Isabel del Este de Los Ángeles y los sábados en el parque Beldevere. Las funciones a las que asisten a presentarse son por invitación y casi nunca les pagan. El vestuario lo diseña el mismo Vázquez de acuerdo a sus conocimientos del estado o la danza que se vaya a representar.

"Esto lo hago como un servicio a la comunidad porque me gustaría ver a los jóvenes alejados de las pandillas, involucrados en actividades productivas y creo que la danza los aleja y les da otra forma de ver la vida", comenta.

Vanessa Rosas, quien tiene 14 años y 9 de pertenecer al ballet, afirma que "es muy bueno aprender los bailes y también me permite hacer ejercicio; además acá he hecho amistades. Me gustan todos los bailes pero mi favorito es El Gavilanciilo".

Por su parte Joana Granados, de 10 años, dice que ya lleva cuatro en el ballet "y me gusta porque me divierto. Voy a clases tres veces por semana".

En las clases todas las niñas están acompañadas de sus mamás y también en las presentaciones, lo que opinan las une más porque se ayudan y comparten más tiempo juntas.

El ballet Etehecatl se presenta casi siempre en las festividades del 5 de Mayo que se realizan en la ciudad y hace tres semanas tuvo una función especial en la que dieron a conocer a diferentes autoridades de Los Ángeles los planes que tienen para el décimo aniversario que será en noviembre.

"Queremos hacer una gran fiesta y conseguir fondos para hacer crecer este ballet. Por lo pronto ya tenemos una casa sede que está en la 74 de la calle Boyle y tenemos toda la planeación de la fiesta del décimo aniversario que se llamará 'Arriba Michoacán ¿Y Sinaloa qué?' ", adelanta Vázquez.