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Un éxito, el trasplante de Omar

Asimila el riñón donado por su hermano mientras convalece en el hospital de UIC

Las lágrimas de tristeza por la incertidumbre del futuro de Omar Castillo se convirtieron en llanto de alegría de sus familiares, cuando a eso de las 10 am de ayer, el doctor Enrico Benedetti, jefe del Departamento de Cirugía del Centro Médico de la Universidad de Illinois en Chicago, informó a la familia del éxito del trasplante de riñón del joven mexicano que esperó tres años este momento.

Según los doctores Enrico Benedetti y José Oberholcer, encargados del trasplante, la operación fue todo un éxito debido a la juventud y estado de salud de Omar y su hermano Jorge, quien fuera el donante del riñón.

"La operación salió bien, no hubo sangrado y fue rápida", indicó el cirujano de origen italiano que el año pasado también operó a Govani Muñoz, otro joven indocumentado que ahora goza de buena salud.

"El riñón fue trasplantado y funciona bien, de igual modo la vejiga tenía una apariencia normal, no hubo ningún problema", añadió.

Por su parte, Oberholcer, de nacionalidad marroquí-española, indicó que "el donante era perfecto, el recipiente también, y debido a su juventud su oportunidad de éxito es altísima".

Omar fue trasladado de la sala de operaciones a la Unidad de Trasplantes en el sétimo piso del Centro Méico de UIC, donde se recupera de la cirugía y en donde permanecerá por los próximos tres o cuatro días.

La grata noticia fue recibida en la Ciudad de México con lágrimas de emoción por parte de María Guadalupe Arroyo y Jorge Castillo, padres de Omar y Jorge, quienes en comunicación telefónica con Elizabeth, la hermana menor de Omar, expresaron su alegría por el resultado de la operación, y su gratitud a la prensa y la comunidad por el apoyo brindado para este feliz desenlace.

"Mi mamá estaba llorando y dijo que mis familiares estaban rezando a Dios y a la virgencita de Guadalupe para que todo saliera bien", dijo Elizabeth, quien acompañó a sus hermanos toda la noche en el hospital.

Entretanto, Sherri McGuinnis, portavoz de ese nosocomio, declinó hacer comentarios acerca del por qué de la negativa del hospital de operar a Omar, y cuál sería la razón del cambio de decisión que resultara en su exitoso trasplante.

Del mismo modo, no formuló comentarios detallados sobre el futuro de los demás pacientes, menores de edad e indocumentados, que cuentan con el seguro médico All Kids y que están a la espera de un trasplante.

"No puedo dar declaraciones al respecto, sólo que cada caso tiene que ser evaluado individualmente", precisó.

Sin embargo, Benedetti indicó que la razón por la que no se aceptó operar a Omar en una primera instancia fue porque "no estábamos seguros de que hubieran los recursos disponibles para garantizar las medicinas inmunosupresoras que requieren los pacientes después de su trasplante".

Agregó: "No sería responsable de nuestra parte realizar un trasplante si no contamos con la medicina que garantice el buen cuidado del riñón y se evite el rechazo del órgano".

Asimismo, destacó la generosidad de la comunidad latina cuando se trata de donar un órgano a un familiar o amigo.

"Hicimos un estudio entre nuestros pacientes, de los cuales entre 35 y 40 por ciento son hispanos, y nos preguntamos cuál era la comunidad con mayor respuesta ante la necesidad de donar un órgano, y esa fue la comunidad hispana", dijo Benedetti.

Según el estudio, 40 por ciento de los pacientes en necesidad de trasplante de riñón tienen altas probabilidades de conseguir donante en las siguientes cuatro a seis semanas de haber sido referidos al hospital.

"La comunidad hispana es muy generosa y en cuanto a la operación en sí, es un procedimiento seguro gracias a la tecnología actual y a la experiencia. Yo no dudaría en dar mi riñón, es un regalo de vida para los dos, el donante y el recipiente", dijo Oberholcer.

Al cierre de esta edición, tanto Omar como Jorge dijeron brevemente, en entrevista telefónica con el diario HOY, sentirse bien y satisfechos con el resultado de la operación.

"Gracias a Dios ya pasó todo y salió bien. A mi hermano (Omar) le cayó bien mi riñón y le está funcionando muy bien", dijo Jorge Castillo.

Omar, por su parte, dijo sentirse un poco adolorido pero al mismo tiempo agradecido por esta nueva oportunidad de vida.

Julie Santos, representante para asuntos migratorios de LULAC, dijo que "la lucha continuará para salvar las vidas de otros pacientes con seguro All Kids que necesiten un trasplante, como es el caso de Abel Olvera", un joven inmigrante indocumentado de 18 años. •

mefernandez@tribune.com

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