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Un negocio con mucho encanto
Fotógrafo uruguayo afirma que su trabajo es perpetuar los momentos de felicidad de sus clientes en sus dos estudios

Dejó su natal Montevideo, Uruguay, hace 23 años debido a la mala economía de su país y en un intento por no sentirse extranjero en este país, Miguel Torres, de 74 años, puso en práctica sus conocimientos de fotografía adquiridos por más de 40 años e instaló su primer estudio fotográfico Erika's Photo Studio, en el 5711 W. Cermak Rd., en Cícero, hace 12 años y echó raíces.

Torres aseguró que si uno se adapta al país, es una manera de prosperar. "Nunca tuve la idea de venir y regresar; vine a quedarme", enfatizó Torres.

La demanda de su trabajo creció considerablemente y hace tres años abrió su segundo estudio del mismo nombre ubicado en el 5714 S. Pulaski Rd., lo que le permite, dependiendo de la temporada, darle empleo a unas 16 personas a quienes Torres llama colaboradores.

El artista relata que la vocación de fotógrafo le nació de muy chico, cuando tenía 12 años. "Empecé a trabajar a temprana edad en un estudio fotográfico. Me gustaba experimentar y me metía a los laboratorios. A los 18 años entré profesionalmente en un estudio fotográfico. Como fotógrafo me siento locatario, juego en mi propia cancha", dijo Torres, quien describe su profesión como un negocio de mucho encanto, en donde ninguna tecnología podrá sustituir la sensibilidad del ojo del fotógrafo.

El arte de la fotografía

Torres asegura que los estudios fotográficos nunca serán desplazados, aunque sí sabe que todo evoluciona. Cuenta que en su juventud trabajó con negativos en el cuarto oscuro y las fotos se imprimían en blanco y negro. Relata que cuando apareció la fotografía en color fue una revolución, pero nunca se desplazó a los estudios fotográficos, porque "no sólo es sacar una foto, sino tener el talento de sacar buenas fotos. Los latinos son buenos fotógrafos, México ha tenido excelentes fotógrafos como Gabriel Figueroa. La fotografía trae un nuevo rumbo; se pueden tomar más fácilmente las fotos, pero nunca desplazarán al fotógrafo, su ojo es irremplazable", dijo Torres.

El emprendedor dice que sus mejores clientes son los mexicanos. El trabajo más solicitado son las fiestas de Quinceañera. "Los mexicanos son gente muy trabajadora, pero cuando hay que festejar todo mundo quiere sacarse la foto con la quinceañera. Y ése es nuestro trabajo, perpetuar los momentos de felicidad de nuestros clientes", subrayó Torres.

Manifestó que uno de sus más grandes retos y frustraciones es negarle a un cliente sus servicios. "Muchas veces es tanta la demanda que no cuento con personal disponible para cubrir todos los eventos y hemos tenido que decir no a un cliente", dijo Torres. Agregó que en la parte económica, entre más contratos haya, mayor es la responsabilidad, pero el emprendedor ve el potencial de sus negocios desde la perspectiva de que los latinos siempre van a necesitar un fotógrafo para sus eventos.

Un deseo por cumplir

Aunque Torres afirma que la parte más difícil de su vida fue ser autodidacta en su profesión, sabe que es un profesional que disfruta su trabajo, que visualiza las fotos, que las hace con mucha alegría "e incluso pienso que son buenas", dijo.

Por eso no pierde la esperanza de exponer algún día su obra pictográfica, la cual dijo está llena de luz, sombras y medios tonos.

"Me gusta fotografiar cosas vivas, árboles, campos. Hay rostros divinos para sacarles fotos, lo importante es que uno pueda transmitir en una foto esa apariencia divina, que cobre vida, que te mire, que te hable con los ojos, hay que saber manejar la luz para sacar lo mejor de una imagen, convertirla en poema", subrayó Torres.

Al mismo tiempo, se define como una persona crítica ante su trabajo, que realiza 14 horas diarias, de lunes a lunes, en donde ha sacrificado tiempo para estar con los suyos. Sin embargo, agradece a la vida por permitirle realizar lo que más le gusta, la fotografía y por la compañera que le dio. "Si no fuera por su apoyo de 50 años, no hubiera obtenido mis estudios fotográficos. Tal vez hubiera vagado por el mundo con mi cámara bajo el brazo", concluyó Torres. •

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