Vivir de la imagen
Cres Ramos llegó a EEUU con la idea de manejar un camión para ahorrar. Ahora ya es dueño de un estudio fotográfico, su sueño
15 de abril, 2008
Una pareja que intercambia
miradas antes de la boda,
una madre que acomoda
el velo de su hija o los amigos que
abrazan al novio para felicitarlo,
son algunas de las memorias especiales
que pueden durar para
siempre si son captadas por una
cámara fotográfica, dice Cres Ramos,
quien hace tres años convirtió
su pasión por la fotografía en
su negocio.
"Mi visión es hacer inolvidables y capturar los momentos más especiales en la vida de mis clientes para entregarles no solamente una foto plana sino un tesoro de memorias", sostiene el fotógrafo, de 35 años de edad, mientras observa sus gruesos portafolios de trabajo.
Emprender un negocio en este tipo de mercado es difícil porque hay mucha competencia, dice el mexicano, pero su experiencia en el mundo de la fotografía y su estilo foto-periodista, creatividad y habilidad para capturar momentos espontáneos en bodas, quinceañeras, graduaciones u otros eventos, lo hacen diferente.
"Recuerdo que desde los 13 años de edad yo agarraba cualquier cámara y me ponía a tomar fotos en eventos familiares. Desde aquel entonces ya tenía aquel gusanito que me atraía hacia el mundo de la fotografía", dice el emprendedor.
A los 18 años de edad, Ramos decidió mudarse de México a Los Ángeles y dejar a un lado la inquietud de la fotografía, pero no por mucho tiempo.
"Cuando llegué a Estados Unidos tenía la meta de ahorrar, comprar una camioneta y trabajar como conductor en México, pero las cosas cambiaron y después de asistir a la escuela y trabajar como mesero en varios restaurantes, decidí adentrarme en lo que más me gustaba, la fotografía", señala sonriendo.
Ramos se aventuró a iniciar su negocio BlueSky Photography luego de haber trabajado cerca de 10 años en laboratorios para revelar fotografías, tomar clases en el colegio sobre la materia y haber trabajado en estudios de fotografía escolar.
Con su amplio conocimiento en la composición fotográfica, su habilidad para enfocar la cámara, encontrar el ángulo adecuado, el fondo y la luz especial para cada evento y ocasión, Ramos ha hecho de BlueSky Photography un negocio que también es buscado por modelos y estudiantes que desean para su graduación o portafolios unas fotografías estilo revista y menos convencionales.
"Aunque las fotos donde la gente tiene que posa son bonitas, me gusta capturar a la persona en momentos espontáneos, porque esos son los momentos que más van a recordar para siempre en lugar de preocuparse por sonreír a la cámara", dice Ramos. El emprendedor también toma fotografías familiares, perfiles y fotografías de bebes y niños.
En este negocio, como en todos, la promoción es importante, dice Ramos: "Me estoy anunciado en revistas y tarjetas de negocio con mi teléfono 213-249-1140 y mi portal de internet www.blueskyphoto. net, para que la gente tenga la oportunidad de ver algunos de mis trabajos".
Y aunque el negocio de Ramos va viento en popa, el joven ha decido juntar su habilidad con la de su hermano Macario y proveer servicios de video.
"Junto con la fotografía impresa, los clientes también piden video. Nuestra unión surge de lo que el cliente pide y con la idea de crecer como negocio y como familia", dicen los hermanos Ramos.
"Hoy en día, hay muchos fotógrafos para escoger, pero es necesario que la gente siempre se fije en la amabilidad y confiabilidad del fotógrafo, la creatividad de su trabajo, y por supuesto su calidad material para poder entregar un trabajo que va a mantener las memorias mas importantes de su vida llenas de color y vida", finaliza Ramos.
"Mi visión es hacer inolvidables y capturar los momentos más especiales en la vida de mis clientes para entregarles no solamente una foto plana sino un tesoro de memorias", sostiene el fotógrafo, de 35 años de edad, mientras observa sus gruesos portafolios de trabajo.
Emprender un negocio en este tipo de mercado es difícil porque hay mucha competencia, dice el mexicano, pero su experiencia en el mundo de la fotografía y su estilo foto-periodista, creatividad y habilidad para capturar momentos espontáneos en bodas, quinceañeras, graduaciones u otros eventos, lo hacen diferente.
"Recuerdo que desde los 13 años de edad yo agarraba cualquier cámara y me ponía a tomar fotos en eventos familiares. Desde aquel entonces ya tenía aquel gusanito que me atraía hacia el mundo de la fotografía", dice el emprendedor.
A los 18 años de edad, Ramos decidió mudarse de México a Los Ángeles y dejar a un lado la inquietud de la fotografía, pero no por mucho tiempo.
"Cuando llegué a Estados Unidos tenía la meta de ahorrar, comprar una camioneta y trabajar como conductor en México, pero las cosas cambiaron y después de asistir a la escuela y trabajar como mesero en varios restaurantes, decidí adentrarme en lo que más me gustaba, la fotografía", señala sonriendo.
Ramos se aventuró a iniciar su negocio BlueSky Photography luego de haber trabajado cerca de 10 años en laboratorios para revelar fotografías, tomar clases en el colegio sobre la materia y haber trabajado en estudios de fotografía escolar.
Con su amplio conocimiento en la composición fotográfica, su habilidad para enfocar la cámara, encontrar el ángulo adecuado, el fondo y la luz especial para cada evento y ocasión, Ramos ha hecho de BlueSky Photography un negocio que también es buscado por modelos y estudiantes que desean para su graduación o portafolios unas fotografías estilo revista y menos convencionales.
"Aunque las fotos donde la gente tiene que posa son bonitas, me gusta capturar a la persona en momentos espontáneos, porque esos son los momentos que más van a recordar para siempre en lugar de preocuparse por sonreír a la cámara", dice Ramos. El emprendedor también toma fotografías familiares, perfiles y fotografías de bebes y niños.
En este negocio, como en todos, la promoción es importante, dice Ramos: "Me estoy anunciado en revistas y tarjetas de negocio con mi teléfono 213-249-1140 y mi portal de internet www.blueskyphoto. net, para que la gente tenga la oportunidad de ver algunos de mis trabajos".
Y aunque el negocio de Ramos va viento en popa, el joven ha decido juntar su habilidad con la de su hermano Macario y proveer servicios de video.
"Junto con la fotografía impresa, los clientes también piden video. Nuestra unión surge de lo que el cliente pide y con la idea de crecer como negocio y como familia", dicen los hermanos Ramos.
"Hoy en día, hay muchos fotógrafos para escoger, pero es necesario que la gente siempre se fije en la amabilidad y confiabilidad del fotógrafo, la creatividad de su trabajo, y por supuesto su calidad material para poder entregar un trabajo que va a mantener las memorias mas importantes de su vida llenas de color y vida", finaliza Ramos.
