Obama recibe más de un millón de contribuyentes
28 de febrero, 2008
El equipo de Barack Obama anunció ayer que más de un millón de personas ofrecieron una contribución financiera para su campaña, mientras que su rival por la investidura presidencial demócrata, Hillary Clinton, critica la actitud de los medios de comunicación, a quienes acusa de favoritismo con su adversario.
De acuerdo al sitio de internet oficial de Obama, que se actualiza automáticamente, varios centenares de nuevos partidarios contribuían cada hora ayer en su esfuerzo por alcanzar la investidura demócrata y tratar de conquistar la Casa Blanca en las elecciones de noviembre.
Hace una semana, los analistas preveían una recolección de fondos récord para el senador por Illinois en febrero, que podría alcanzar 50 millones de dólares, potencialmente el doble de la enorme suma esperada en el campo de Clinton, que anunció hace unos días un millón de dólares cada día.
El ritmo de las contribuciones parece indicar que Obama habría salido vencedor de su vigésimo y último debate televisado con Clinton antes de las cruciales primarias del martes próximo, en las que la ex primera dama se juega el todo o nada.
En opinión de su propio marido, el ex presidente Bill Clinton, o Hillary gana las primarias de Texas y (sur) y Ohio (norte), y puede continuar su campaña, o pierde toda esperanza de ganar la contienda con Obama.
Durante el debate de esta semana, la ex primara dama dejó ver su irritación por lo que percibe como un tratamiento favorable que beneficiaría a Obama.
"Parece que se me pide siempre responder primera (...), lo encuentro esto curioso (..) y quizás se le debería preguntar a Barack si está cómodo y si necesita un apoyo", declaró con ironía.
Obama, consultado por las consignas de campaña enérgicamente denunciadas por Clinton, destacó que él había "aguantado numerosas veces" eslóganes negativos, sin acusarla a ella. "A nosotros no se nos compadece, pero ésta es la naturaleza de este tipo de campaña", dijo.
Al día siguiente del debate, la prensa coincidía sobre los desempeños de Clinton y Obama: cada uno se pudo defender con argumentos sólidos, pero la amargura de Clinton sorprendió a más de uno.
Según el sitio independiente RealClearPolitics, Obama tiene actualmente 1,377 delegados, contra 1,279 de Clinton. Aunque la cadena televisiva CNN le otorga 1,365 delegados a Obama y 1,268 a Clinton.
El candidato demócrata será escogido formalmente por más de 4,000 delegados en la convención del partido a fines de agosto en Denver ( Colorado, oeste). Se requiere ser apoyado por al menos 2,025 delegados para asegurarse la investidura.
Los ataques entre Clinton y Obama subieron de tono en los últimos días ante las decisivas primarias demócratas de Ohio y Texas el próximo 4 de marzo, y la ex primera dama, que está obligada a ganar en esos estados, sigue perdiendo terreno en las encuestas.
Los aspirantes demócratas a la presidencia se enzarzaron esta semana en una nueva disputa, en esta ocasión por la distribución de una foto en la que se ve al senador vestido de traje típico somalí.
La foto, tomada en 2006 durante un viaje de Obama a Kenia, el país natal de su padre, muestra al senador por Illinois ataviado con un turbante y una túnica blanca.
La página conservadora de noticias en internet Drudge Report publicó la foto e indicó que la han estado difundiendo miembros de la campaña de Clinton, quien pronunciaba un discurso sobre política exterior en Washington.
Desde hace meses circula un falso rumor, difundido en correos electrónicos, acerca de que Obama es musulmán, algo que el senador ha desmentido en numerosas ocasiones.
El equipo de Obama reaccionó con ira ante la fotografía e indicó que la campaña de la senadora por Nueva York. Por su parte, la directora de campaña de Clinton, Maggie Williams, afirmó que si Obama "quiere denunciar que una foto en la que se le ve con el traje típico somalí crea divisiones, tendría que sentir vergüenza. Hillary Clinton ha lucido el traje típico de países que ha visitado y esas fotos se han publicado en muchos sitios".
Además, Clinton criticó el pasado lunes las posturas de su rival en la interna demócrata en materia de política exterior, durante un discurso en Washington.
Clinton, que lucha por recuperar la mística de su campaña ante Obama, quien la derrotó en las últimas 11 elecciones primarias, se esforzó por mostrar que está lista para ocuparse de los asuntos de política exterior de su país, en detrimento de su contrincante.
"El pueblo estadounidense no necesita adivinar si entiendo los temas, o si necesito un manual de instrucciones en política exterior para guiarme durante una crisis, o si necesito depender de asesores para presentarme los temas globales", lanzó en un claro ataque a Obama, al que Clinton achaca el no tener experiencia en política internacional.
"No voy a agendar a los líderes de Irán, y Corea del Norte, Venezuela o Cuba en el calendario presidencial sin condiciones previas, hasta que hayamos evaluado a través de diplomacia de menor rango las motivaciones e intenciones de estos dictadores", sostuvo Clinton.
"Simplemente no podemos legitimizar regímenes canallas o debilitar el prestigio estadounidense acordando impulsivamente conversaciones de nivel presidencial que no tienen condiciones previas", dijo esta semana en la Universidad George Washington.
De acuerdo al sitio de internet oficial de Obama, que se actualiza automáticamente, varios centenares de nuevos partidarios contribuían cada hora ayer en su esfuerzo por alcanzar la investidura demócrata y tratar de conquistar la Casa Blanca en las elecciones de noviembre.
Hace una semana, los analistas preveían una recolección de fondos récord para el senador por Illinois en febrero, que podría alcanzar 50 millones de dólares, potencialmente el doble de la enorme suma esperada en el campo de Clinton, que anunció hace unos días un millón de dólares cada día.
El ritmo de las contribuciones parece indicar que Obama habría salido vencedor de su vigésimo y último debate televisado con Clinton antes de las cruciales primarias del martes próximo, en las que la ex primera dama se juega el todo o nada.
En opinión de su propio marido, el ex presidente Bill Clinton, o Hillary gana las primarias de Texas y (sur) y Ohio (norte), y puede continuar su campaña, o pierde toda esperanza de ganar la contienda con Obama.
Durante el debate de esta semana, la ex primara dama dejó ver su irritación por lo que percibe como un tratamiento favorable que beneficiaría a Obama.
"Parece que se me pide siempre responder primera (...), lo encuentro esto curioso (..) y quizás se le debería preguntar a Barack si está cómodo y si necesita un apoyo", declaró con ironía.
Obama, consultado por las consignas de campaña enérgicamente denunciadas por Clinton, destacó que él había "aguantado numerosas veces" eslóganes negativos, sin acusarla a ella. "A nosotros no se nos compadece, pero ésta es la naturaleza de este tipo de campaña", dijo.
Al día siguiente del debate, la prensa coincidía sobre los desempeños de Clinton y Obama: cada uno se pudo defender con argumentos sólidos, pero la amargura de Clinton sorprendió a más de uno.
Según el sitio independiente RealClearPolitics, Obama tiene actualmente 1,377 delegados, contra 1,279 de Clinton. Aunque la cadena televisiva CNN le otorga 1,365 delegados a Obama y 1,268 a Clinton.
El candidato demócrata será escogido formalmente por más de 4,000 delegados en la convención del partido a fines de agosto en Denver ( Colorado, oeste). Se requiere ser apoyado por al menos 2,025 delegados para asegurarse la investidura.
Los ataques entre Clinton y Obama subieron de tono en los últimos días ante las decisivas primarias demócratas de Ohio y Texas el próximo 4 de marzo, y la ex primera dama, que está obligada a ganar en esos estados, sigue perdiendo terreno en las encuestas.
Los aspirantes demócratas a la presidencia se enzarzaron esta semana en una nueva disputa, en esta ocasión por la distribución de una foto en la que se ve al senador vestido de traje típico somalí.
La foto, tomada en 2006 durante un viaje de Obama a Kenia, el país natal de su padre, muestra al senador por Illinois ataviado con un turbante y una túnica blanca.
La página conservadora de noticias en internet Drudge Report publicó la foto e indicó que la han estado difundiendo miembros de la campaña de Clinton, quien pronunciaba un discurso sobre política exterior en Washington.
Desde hace meses circula un falso rumor, difundido en correos electrónicos, acerca de que Obama es musulmán, algo que el senador ha desmentido en numerosas ocasiones.
El equipo de Obama reaccionó con ira ante la fotografía e indicó que la campaña de la senadora por Nueva York. Por su parte, la directora de campaña de Clinton, Maggie Williams, afirmó que si Obama "quiere denunciar que una foto en la que se le ve con el traje típico somalí crea divisiones, tendría que sentir vergüenza. Hillary Clinton ha lucido el traje típico de países que ha visitado y esas fotos se han publicado en muchos sitios".
Además, Clinton criticó el pasado lunes las posturas de su rival en la interna demócrata en materia de política exterior, durante un discurso en Washington.
Clinton, que lucha por recuperar la mística de su campaña ante Obama, quien la derrotó en las últimas 11 elecciones primarias, se esforzó por mostrar que está lista para ocuparse de los asuntos de política exterior de su país, en detrimento de su contrincante.
"El pueblo estadounidense no necesita adivinar si entiendo los temas, o si necesito un manual de instrucciones en política exterior para guiarme durante una crisis, o si necesito depender de asesores para presentarme los temas globales", lanzó en un claro ataque a Obama, al que Clinton achaca el no tener experiencia en política internacional.
"No voy a agendar a los líderes de Irán, y Corea del Norte, Venezuela o Cuba en el calendario presidencial sin condiciones previas, hasta que hayamos evaluado a través de diplomacia de menor rango las motivaciones e intenciones de estos dictadores", sostuvo Clinton.
"Simplemente no podemos legitimizar regímenes canallas o debilitar el prestigio estadounidense acordando impulsivamente conversaciones de nivel presidencial que no tienen condiciones previas", dijo esta semana en la Universidad George Washington.
