Siete muertos en enfrentamientos en Beirut tras discurso del jefe de Hezbolá
8 de mayo, 2008
BEIRUT, 8 Mayo 2008 (AFP) - Siete personas murieron en los enfrentamientos que estallaron hoy en Beirut entre partidarios del gobierno y de la oposición, después de un discurso del jefe de Hezbolá, Hassan Nasralá, que tildó de "declaración de guerra" recientes decisiones del gobierno.
Entre los fallecidos hay al menos dos mujeres, informaron fuentes de la seguridad, que añadieron que hay al menos otras 13 personas heridas.
Un responsable del hospital Makassed de la capital añadió que a ese centro hospitalario fueron trasladados 30 heridos, cuatro de ellos en situación crítica.
Los combates estallaron en los barrios de Corniche Al Mazraa, Basta, Nuairi y Ras El Nabeh. Todos ellos son barrios mixtos, en los que cohabitan sunitas, de la mayoría parlamentaria antisiria, y chiitas, en la oposición.
Las autoridades libanesas decidieron el martes investigar una red de telecomunicaciones que habría sido instalada por Hezbolá en el país, y destituyeran al jefe de la seguridad del aeropuerto de Beirut, presentado como cercano al movimiento chiita.
Esas decisiones fueron calificadas este jueves como "declaración de guerra" por Nasaralá, quien advirtió que el movimiento chiita libanés no descartaba recurrir a las armas "para defender la resistencia" en el interior del país.
Hezbolá justificó la existencia de la red de telecomunicaciones porque forma parte de la "resistencia contra Israel" y por razones de seguridad.
"Nuestra respuesta a esta declaración de guerra es nuestro derecho a defendernos, a defender nuestra resistencia, nuestras armas y nuestra existencia", sostuvo Nasralá en una videoconferencia transmitida en directo en un complejo de la periferia sur de Beirut de mayoría chiita.
El dirigente de la mayoría parlamentaria antisiria de Líbano, el sunita Saad Hariri, llamó este jueves a Nasralá a poner fin al "sitio" de Beirut.
"Le exijo poner fin al sitio de Beirut, a levantar el bloqueo del aeropuerto y a retirar los hombres armados de las calles", declaró Hariri en un discurso televisado.
Hariri instó también la elección a la presidencia del país al candidato de consenso, el jefe del ejército Michel Sleimane y a la instauración del diálogo nacional bajo el auspicio de este último.
El Consejo de Seguridad de la ONU expresó este jueves su respaldo a las instituciones estatales del Líbano y llamó a la calma y a la reapertura de las carreteras del país.
"Los miembros del Consejo de Seguridad están profundamente preocupados por los enfrentamientos y los problemas actuales en el Líbano, incluyendo los bloqueos de rutas y del aeropuerto internacional de Beirut", declaró el embajador de Gran Bretaña, John Sawers, en nombre del Consejo.
Según el emisario de la ONU en Oriente Medio, Terje Roed-Larsen, Hezbolá dispone de una estructura "paramilitar masiva" al margen del Estado que constituye una amenaza para la paz y la seguridad regional.
La Casa Blanca exigió este jueves a Hezbolá que cese inmediatemente de "sembrar la violencia" en Líbano.
"Hezbolá necesita tomar una de estas opciones: o ser una organización terrorista o ser un partido político, pero debe dejar de intentar de ser ambas", dijo el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional estadounidense, Gordon Johndroe.
Tanto el gobierno estadounidense como el francés mostraron su "gran preocupación" por el aumento de la violencia.
El discurso de Nasralá, es "un acto cínico de manipulación", agregó el portavoz del departamento de Estado, Sean McCormack.
El miércoles se celebró una huelga general, apoyada por la oposición, que acabó en enfrentamientos, entre partidarios de la mayoría y simpatizantes de la oposición, que causaron 10 heridos, según los servicios de seguridad.
El jueves, numerosas carreteras estaban cortadas y el aeropuerto de Beirut casi paralizado.
Líbano atraviesa la crisis política más grave desde el final de la guerra civil en 1990. El país está sin presidente desde el 24 de noviembre, ya que las dos partes no se ponen de acuerdo sobre cómo repartirse el poder.
Entre los fallecidos hay al menos dos mujeres, informaron fuentes de la seguridad, que añadieron que hay al menos otras 13 personas heridas.
Un responsable del hospital Makassed de la capital añadió que a ese centro hospitalario fueron trasladados 30 heridos, cuatro de ellos en situación crítica.
Los combates estallaron en los barrios de Corniche Al Mazraa, Basta, Nuairi y Ras El Nabeh. Todos ellos son barrios mixtos, en los que cohabitan sunitas, de la mayoría parlamentaria antisiria, y chiitas, en la oposición.
Las autoridades libanesas decidieron el martes investigar una red de telecomunicaciones que habría sido instalada por Hezbolá en el país, y destituyeran al jefe de la seguridad del aeropuerto de Beirut, presentado como cercano al movimiento chiita.
Esas decisiones fueron calificadas este jueves como "declaración de guerra" por Nasaralá, quien advirtió que el movimiento chiita libanés no descartaba recurrir a las armas "para defender la resistencia" en el interior del país.
Hezbolá justificó la existencia de la red de telecomunicaciones porque forma parte de la "resistencia contra Israel" y por razones de seguridad.
"Nuestra respuesta a esta declaración de guerra es nuestro derecho a defendernos, a defender nuestra resistencia, nuestras armas y nuestra existencia", sostuvo Nasralá en una videoconferencia transmitida en directo en un complejo de la periferia sur de Beirut de mayoría chiita.
El dirigente de la mayoría parlamentaria antisiria de Líbano, el sunita Saad Hariri, llamó este jueves a Nasralá a poner fin al "sitio" de Beirut.
"Le exijo poner fin al sitio de Beirut, a levantar el bloqueo del aeropuerto y a retirar los hombres armados de las calles", declaró Hariri en un discurso televisado.
Hariri instó también la elección a la presidencia del país al candidato de consenso, el jefe del ejército Michel Sleimane y a la instauración del diálogo nacional bajo el auspicio de este último.
El Consejo de Seguridad de la ONU expresó este jueves su respaldo a las instituciones estatales del Líbano y llamó a la calma y a la reapertura de las carreteras del país.
"Los miembros del Consejo de Seguridad están profundamente preocupados por los enfrentamientos y los problemas actuales en el Líbano, incluyendo los bloqueos de rutas y del aeropuerto internacional de Beirut", declaró el embajador de Gran Bretaña, John Sawers, en nombre del Consejo.
Según el emisario de la ONU en Oriente Medio, Terje Roed-Larsen, Hezbolá dispone de una estructura "paramilitar masiva" al margen del Estado que constituye una amenaza para la paz y la seguridad regional.
La Casa Blanca exigió este jueves a Hezbolá que cese inmediatemente de "sembrar la violencia" en Líbano.
"Hezbolá necesita tomar una de estas opciones: o ser una organización terrorista o ser un partido político, pero debe dejar de intentar de ser ambas", dijo el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional estadounidense, Gordon Johndroe.
Tanto el gobierno estadounidense como el francés mostraron su "gran preocupación" por el aumento de la violencia.
El discurso de Nasralá, es "un acto cínico de manipulación", agregó el portavoz del departamento de Estado, Sean McCormack.
El miércoles se celebró una huelga general, apoyada por la oposición, que acabó en enfrentamientos, entre partidarios de la mayoría y simpatizantes de la oposición, que causaron 10 heridos, según los servicios de seguridad.
El jueves, numerosas carreteras estaban cortadas y el aeropuerto de Beirut casi paralizado.
Líbano atraviesa la crisis política más grave desde el final de la guerra civil en 1990. El país está sin presidente desde el 24 de noviembre, ya que las dos partes no se ponen de acuerdo sobre cómo repartirse el poder.
