Especial Día de las Madres
Una madre con conciencia y responsabilidad social
9 de mayo, 2008
Cuando todos sus hijos ya estaban en la universidad, Katherine Tellez Andrade se matriculó para estudiar el idioma ruso por tres años.
Siempre quise ir a la Unión Soviética, pero se destruyó antes que pudiera hacerlo, dice, sentada en la sala de su casa en Monterey Park y añade unas palabras en ruso de las que aún recuerda. Siempre debes estar aprendiendo, aunque nunca lo utilices, enfatiza.
Ese es el mensaje, salpicado con historias de discriminación y racismo de su infancia en el pequeño poblado de Clifton, Arizona, como cuando nos lavaban la boca o te castigaban por hablar en español, lo que Tellez Andrade, inculcó a sus cuatro hijostodos ellos son actualmente personas exitosas que por alguna razón u otra terminaron en puestos donde impulsan la educación y el servicio social.
Adrián, el mayor, es director de la Asistencia Legal Rural de California, Inc., que tiene más de 40 años brindando ayuda legal a personas de bajos recursos en las comunidades rurales del estado. Robert es director de El Pueblo de Los Ángeles, la agencia que esta a cargo de La Placita Olvera. Vibiana es abogada graduada de Harvard, que trabajó con el Fondo Mexicoamericano para la Defensa Legal y la Educación (MALDEF) y ahora labora con la Ciudad de Los Ángeles. Y Adele es presidente del Distrito Escolar Unificado de Alambra.
A ellos les encanta servir a la gente y tienen un sentido de justicia por todo lo que escucharon de sus padres y lo que vivieron ellos mismos, dijo Tellez Andrade, de 82 años de edad, quien siempre está al tanto de lo que hacen sus hijos. A veces vienen y me piden consejos, y aunque no lo pidan, yo se los doy, aunque a veces no lo sigan, indicó.
De carácter fuerte y amigable, no es inusual que sus hijos, ya con vidas y carreras propias, lleguen y le pidan consejo sobre lo que enfrentan, como tampoco es inusual que su madre les jale las orejas y les diga sus verdades aunque les duela.
Yo lo que digo es que amen a sus hijos sin importar nada y ellos siguen siendo tus hijos aunque tengan 50 años o más, dijo la señora, aunque añade prontamente, pero no dejes que ellos te engañen, porque los hijos también quieren aprovecharse de ti a veces.
De una fe católica inquebrantable y atraída por el bochinche, Tellez Andrade fue madre soltera y se esforzó por sacar a sus hijos adelante. Mi esposo no aspiraba a nada, relató. Yo no tenía ni en que caer muerta, pero para la escuela siempre tenía.
Su hija Adele, da cuenta de esto.
Ella era una enfermera registrada, pero no ganaba mucho dinero. Enfrentó muchas dificultades cuando íbamos creciendo en los [años] 60 y 70, pero un área que siempre hizo prioridad era la educación, dijo Adele. Para mi, es mi corazón, mi piedra de apoyo, donde voy a pedir consejo cuando enfrento algo que sé va ser difícil, agregó.
También nos enseñó que siempre hay alguien que necesita cosas más que tu. Nos enseñó a seguir luchando por lo que consideramos justo, prosiguió Adele.
Parte de eso, añadió Adele, fue del entorno que vivieron de niños. Y es que aparte de una fe católica, Tellez Andrade siempre ha sido atraída por la política. De niños, su madre llevaba a sus hijos a encuentros con el líder sindical César Chávez y con el presidente John F. Kennedy, cuando visitaba Los Ángeles.
A mi siempre me ha gustado ser justa con todo el mundo y les he enseñado a mis hijos a compartir lo que tienen con los demás, dijo Tellez Andrade. Es parte de lo que aprendí en el pueblo. Allá, todos se cuidaban y se ayudaban entre si.
Y parece que sus hijos aprendieron bien la lección.
Siempre quise ir a la Unión Soviética, pero se destruyó antes que pudiera hacerlo, dice, sentada en la sala de su casa en Monterey Park y añade unas palabras en ruso de las que aún recuerda. Siempre debes estar aprendiendo, aunque nunca lo utilices, enfatiza.
Ese es el mensaje, salpicado con historias de discriminación y racismo de su infancia en el pequeño poblado de Clifton, Arizona, como cuando nos lavaban la boca o te castigaban por hablar en español, lo que Tellez Andrade, inculcó a sus cuatro hijostodos ellos son actualmente personas exitosas que por alguna razón u otra terminaron en puestos donde impulsan la educación y el servicio social.
Adrián, el mayor, es director de la Asistencia Legal Rural de California, Inc., que tiene más de 40 años brindando ayuda legal a personas de bajos recursos en las comunidades rurales del estado. Robert es director de El Pueblo de Los Ángeles, la agencia que esta a cargo de La Placita Olvera. Vibiana es abogada graduada de Harvard, que trabajó con el Fondo Mexicoamericano para la Defensa Legal y la Educación (MALDEF) y ahora labora con la Ciudad de Los Ángeles. Y Adele es presidente del Distrito Escolar Unificado de Alambra.
A ellos les encanta servir a la gente y tienen un sentido de justicia por todo lo que escucharon de sus padres y lo que vivieron ellos mismos, dijo Tellez Andrade, de 82 años de edad, quien siempre está al tanto de lo que hacen sus hijos. A veces vienen y me piden consejos, y aunque no lo pidan, yo se los doy, aunque a veces no lo sigan, indicó.
De carácter fuerte y amigable, no es inusual que sus hijos, ya con vidas y carreras propias, lleguen y le pidan consejo sobre lo que enfrentan, como tampoco es inusual que su madre les jale las orejas y les diga sus verdades aunque les duela.
Yo lo que digo es que amen a sus hijos sin importar nada y ellos siguen siendo tus hijos aunque tengan 50 años o más, dijo la señora, aunque añade prontamente, pero no dejes que ellos te engañen, porque los hijos también quieren aprovecharse de ti a veces.
De una fe católica inquebrantable y atraída por el bochinche, Tellez Andrade fue madre soltera y se esforzó por sacar a sus hijos adelante. Mi esposo no aspiraba a nada, relató. Yo no tenía ni en que caer muerta, pero para la escuela siempre tenía.
Su hija Adele, da cuenta de esto.
Ella era una enfermera registrada, pero no ganaba mucho dinero. Enfrentó muchas dificultades cuando íbamos creciendo en los [años] 60 y 70, pero un área que siempre hizo prioridad era la educación, dijo Adele. Para mi, es mi corazón, mi piedra de apoyo, donde voy a pedir consejo cuando enfrento algo que sé va ser difícil, agregó.
También nos enseñó que siempre hay alguien que necesita cosas más que tu. Nos enseñó a seguir luchando por lo que consideramos justo, prosiguió Adele.
Parte de eso, añadió Adele, fue del entorno que vivieron de niños. Y es que aparte de una fe católica, Tellez Andrade siempre ha sido atraída por la política. De niños, su madre llevaba a sus hijos a encuentros con el líder sindical César Chávez y con el presidente John F. Kennedy, cuando visitaba Los Ángeles.
A mi siempre me ha gustado ser justa con todo el mundo y les he enseñado a mis hijos a compartir lo que tienen con los demás, dijo Tellez Andrade. Es parte de lo que aprendí en el pueblo. Allá, todos se cuidaban y se ayudaban entre si.
Y parece que sus hijos aprendieron bien la lección.
