Los guantes de la ley en Cícero
7 de mayo, 2008
Pegarle a un oficial de policía es un serio delito, pero si te lo encuentras en la otra esquina de un ring y con unos guantes enfundados, entonces la cosa cambia radicalmente.
Ese es uno de los retos añadidos que desde hace un año enfrenta el policía de Cicero,Miguel 'Macho' Hernández, uno de los boxeadores más queridos y reconocidos de Chicago.
"A veces cuando estoy haciendo esparring con otro muchacho en el gimnasio me dicen que ahora sí le pueden pegar a un policía y que me van a pegar mucho más duro. Yo me río, pero no me importa porque yo voy también listo para pelear", afirma el puertorriqueño Hernández.
'Macho' Hernández (20-7, 10 KOs) será el gran protagonista de la próxima velada titulada 'Batalla por el Orgullo' que se celebra en el Cicero Stadium este próximo viernes y donde se enfrentará a ocho asaltos de los pesos medianos en la pelea estelar al estadounidense Derrick 'Supermán' Findley (10-2, 6 KOs).
"Llevo un año como policía auxiliar de Cícero y hago todos los trabajos que los policías a tiempo completo no pueden hacer", afirma Hérnandez. "Eso me ayuda bastante porque estoy hablando constantemente con la gente, aunque también ves muchas locuras, cosas que yo mismo hacía cuando era más joven y que te dejan meditando..."
"Pero junto al boxeo, era uno de los sueños de mi vida", añade. "Quería ser policía porque me encanta ayudar a la gente. Cuando era pequeño sufrí mucho e hice muchas cosas locas y sé que en la vida, si quieres, puedes cambiar".
Ser policía y boxear son los grandes sueños hechos realidad por Hernández, que ahora compagina con el trabajo de mecánico de trenes, su función principal.
"Si fuera por mis niños, sólo trabajaría para la Policía y practicaría el boxeo, pero tengo muchas facturas que pagar", asegura Hernández, quien además es voluntario en Cícero en un programa para niños boxeadores, donde les habla de lo importante que puede ser este deporte.
"Me encanta ayudar a esos niños", dice Hernández. "El boxeo es bien bueno para los niños porque la disciplina y los sacrificios que necesitas hacer te ayudan mucho en tu vida".
Hernández, de 33 años, empezó a pelear a la tardía edad de los 27 años tras sólo nueve peleas como amateur. Desde que debutó como profesional en 2003, siempre ha salido acompañado en todos sus combates por sus tres hijos, Josh, Jiovanni y Justin, a los que tiene tatuados en su cuerpo y son centro de toda su vida. En estos cinco años como prefesional ha ganado dos cinturones. En 2005 ganó el cinturón de los medianos del Estado de Illinios y en 2006 el cinturón de Estados Unidos del CMB.
"Tengo 27 peleas y necesito ganar un título más porque desde que empecé a boxear siempre dije que quería ganar tres cinturones, uno para cada niño. He hecho mucho en el boxeo y nadie me ha regalado nada".
El año pasado el 'Macho' Hernández también participó en la tercera edición del programa de ESPN 'The Contender', donde perdió el pasado 25 de septiembre por decisión ante Wayne Johnsen en cinco asaltos muy cerrados.
"Yo miro atrás ahora y le doy gracias a Dios que tengo una casa, mis tres hijos están bien, tengo un trabajo bueno de mecánico y estoy realizando mis dos sueños en la vida", dice Hernández. "Mi mamá murió cuando yo tenía cinco años y me crié con mis abuelos y mi padre. Pero de pequeño tenía mucho genio y me peleaba mucho. Pero cambié mucho en mi vida y ojalá tenga fuerzas para seguir así".
Ese es uno de los retos añadidos que desde hace un año enfrenta el policía de Cicero,Miguel 'Macho' Hernández, uno de los boxeadores más queridos y reconocidos de Chicago.
"A veces cuando estoy haciendo esparring con otro muchacho en el gimnasio me dicen que ahora sí le pueden pegar a un policía y que me van a pegar mucho más duro. Yo me río, pero no me importa porque yo voy también listo para pelear", afirma el puertorriqueño Hernández.
'Macho' Hernández (20-7, 10 KOs) será el gran protagonista de la próxima velada titulada 'Batalla por el Orgullo' que se celebra en el Cicero Stadium este próximo viernes y donde se enfrentará a ocho asaltos de los pesos medianos en la pelea estelar al estadounidense Derrick 'Supermán' Findley (10-2, 6 KOs).
"Llevo un año como policía auxiliar de Cícero y hago todos los trabajos que los policías a tiempo completo no pueden hacer", afirma Hérnandez. "Eso me ayuda bastante porque estoy hablando constantemente con la gente, aunque también ves muchas locuras, cosas que yo mismo hacía cuando era más joven y que te dejan meditando..."
"Pero junto al boxeo, era uno de los sueños de mi vida", añade. "Quería ser policía porque me encanta ayudar a la gente. Cuando era pequeño sufrí mucho e hice muchas cosas locas y sé que en la vida, si quieres, puedes cambiar".
Ser policía y boxear son los grandes sueños hechos realidad por Hernández, que ahora compagina con el trabajo de mecánico de trenes, su función principal.
"Si fuera por mis niños, sólo trabajaría para la Policía y practicaría el boxeo, pero tengo muchas facturas que pagar", asegura Hernández, quien además es voluntario en Cícero en un programa para niños boxeadores, donde les habla de lo importante que puede ser este deporte.
"Me encanta ayudar a esos niños", dice Hernández. "El boxeo es bien bueno para los niños porque la disciplina y los sacrificios que necesitas hacer te ayudan mucho en tu vida".
Hernández, de 33 años, empezó a pelear a la tardía edad de los 27 años tras sólo nueve peleas como amateur. Desde que debutó como profesional en 2003, siempre ha salido acompañado en todos sus combates por sus tres hijos, Josh, Jiovanni y Justin, a los que tiene tatuados en su cuerpo y son centro de toda su vida. En estos cinco años como prefesional ha ganado dos cinturones. En 2005 ganó el cinturón de los medianos del Estado de Illinios y en 2006 el cinturón de Estados Unidos del CMB.
"Tengo 27 peleas y necesito ganar un título más porque desde que empecé a boxear siempre dije que quería ganar tres cinturones, uno para cada niño. He hecho mucho en el boxeo y nadie me ha regalado nada".
El año pasado el 'Macho' Hernández también participó en la tercera edición del programa de ESPN 'The Contender', donde perdió el pasado 25 de septiembre por decisión ante Wayne Johnsen en cinco asaltos muy cerrados.
"Yo miro atrás ahora y le doy gracias a Dios que tengo una casa, mis tres hijos están bien, tengo un trabajo bueno de mecánico y estoy realizando mis dos sueños en la vida", dice Hernández. "Mi mamá murió cuando yo tenía cinco años y me crié con mis abuelos y mi padre. Pero de pequeño tenía mucho genio y me peleaba mucho. Pero cambié mucho en mi vida y ojalá tenga fuerzas para seguir así".
